Vertical
En este caso el captador es vertical y lo que se aprovecha es la temperatura interna de la tierra. Se realiza un pozo que puede variar desde los 80 a los 120 m. de profundidad y con un diámetro reducido de 140mm. El líquido refrigerante desciende a las profundidades para recuperar el calor del subsuelo y lo traslada a la bomba de calor.





